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Neuroestimulación: ¿cómo puede ayudarme?

La neuroestimulación o estimulación vagal transcutánea (tVNS) es una tecnología emergente que ha despertado un interés considerable en la última década por su potencial terapéutico en el manejo del dolor crónico y los trastornos del sistema nervioso autónomo, como la disautonomía y el síndrome de taquicardia postural ortostática (POTS).  No solo eso. Se ha postulado su uso en depresión, trastornos del movimiento, enfermedades inflamatorias como el Sjögren

Se trata de una técnica no invasiva que utiliza una corriente eléctrica suave para estimular el nervio vago a través de la piel en la región de la oreja, donde se encuentra una rama accesible de este importante nervio. La estimulación busca regular las funciones de este nervio, el cual desempeña un papel crucial en la modulación de diversas funciones fisiológicas, como la frecuencia cardíaca, la digestión y la respuesta inflamatoria.

La tVNS representa un enfoque más accesible, seguro y cómodo en comparación con la estimulación tradicional del nervio vago (VNS), que implica la implantación quirúrgica de un dispositivo. En su lugar, la tVNS se aplica de forma no invasiva mediante electrodos directamente sobre la piel, lo que facilita su uso en la consulta médica o incluso como parte de un tratamiento domiciliario bajo la supervisión de un profesional de la salud.

Beneficios de la neuroestimulación vagal

En el manejo del dolor crónico, la tVNS ha demostrado ser especialmente prometedora para condiciones como la fibromialgia, donde el dolor generalizado, la fatiga y los problemas del sueño afectan significativamente la calidad de vida de las personas. Los estudios clínicos indican que la estimulación vagal transcutánea puede influir positivamente en la percepción del dolor al activar el sistema nervioso parasimpático. Esta estimulación modula la respuesta inflamatoria y mejora la liberación de neurotransmisores que regulan el dolor, como la serotonina y la norepinefrina. Este mecanismo puede conducir a una reducción significativa de la sensibilidad al dolor y una mejora de los síntomas.

Además, la tVNS ha mostrado ser beneficiosa en el tratamiento de otras afecciones relacionadas con el dolor crónico, la migraña y ciertos trastornos autoinmunes. Los mecanismos subyacentes incluyen la reducción de la inflamación y la normalización de los circuitos neuronales que regulan el dolor. A diferencia de los analgésicos, la tVNS ofrece un enfoque que se centra en la causa subyacente del dolor crónico, en lugar de simplemente enmascarar los síntomas.

En lo que respecta a la disautonomía y el POTS, la tVNS también ha mostrado una eficacia significativa en la regulación del sistema nervioso autónomo. Estos trastornos se caracterizan por una disfunción del sistema nervioso simpático y parasimpático, lo que genera síntomas como mareos, fatiga, palpitaciones y problemas gastrointestinales. Al estimular el nervio vago, la tVNS ayuda a restablecer el equilibrio entre el sistema simpático, responsable de la respuesta de «lucha o huida», y el sistema parasimpático, que controla el «reposo y digestión». Este equilibrio puede llevar a una reducción de los síntomas y a una mejora considerable en la calidad de vida.

Aunque no hay estudios específicos para patologías relacionadas con la hiperlaxitud, los puntos que hemos comentado hasta el momento, como puede ser el dolor y las manifestaciones disautonómicas son tan frecuentes en estos pacientes, que seguro que tarde o temprano se extenderá su uso a estos pacientes. 

El mecanismo detrás de estos efectos radica en la compleja interacción entre el sistema nervioso central y el nervio vago. La estimulación de este nervio influye directamente en el tronco cerebral, desencadenando respuestas que pueden modular el tono autonómico, la actividad inflamatoria y la liberación de neurotransmisores. Al influir en estos procesos, se puede regular la función fisiológica y mejorar el bienestar general de los pacientes.

Sin embargo, aunque la evidencia preliminar es prometedora, es necesario realizar más estudios para comprender plenamente los beneficios de la tVNS y establecer pautas clínicas claras para su uso. Los ensayos clínicos que investigan su eficacia en el manejo del dolor crónico y la disautonomía están en curso, y se espera que proporcionen datos valiosos para ampliar nuestro conocimiento en esta área.

Consejo médico y neuroestimulación vagal

Otro aspecto importante a considerar es la personalización del tratamiento. Dado que cada paciente es único, los médicos deben ajustar los parámetros de la estimulación vagal según las necesidades específicas de cada persona. Esto incluye la intensidad de la estimulación, la duración del tratamiento y la frecuencia de las sesiones. La colaboración con el paciente es fundamental para garantizar que la terapia se realice de forma segura y efectiva.

También es importante que los médicos tengan en cuenta posibles efectos secundarios, aunque suelen ser leves y temporales. Algunos pacientes pueden experimentar irritación de la piel en el sitio de aplicación o una ligera sensación de hormigueo. Estos efectos suelen disminuir a medida que el cuerpo se adapta a la terapia.

En conclusión, la estimulación vagal transcutánea es una herramienta prometedora para el tratamiento del dolor crónico y los trastornos del sistema nervioso autónomo. Al actuar directamente sobre el nervio vago, se pueden modular diversas funciones fisiológicas que impactan la percepción del dolor y el funcionamiento autonómico. Aunque se necesita más investigación para comprender completamente su eficacia y aplicaciones, la tVNS ofrece una alternativa viable y no invasiva para aquellos que buscan una mejora significativa en su bienestar. La participación activa del paciente, la supervisión médica adecuada y un enfoque personalizado contribuirán a maximizar los beneficios de esta innovadora modalidad terapéutica.

Contraindicaciones de la neuroestimulación vagal

En algunos casos, este tipo de terapia está contraindicada. A continuación enumero las situaciones o pacientes que deben evitar usar la neuroestimulación vagal (a no ser que, en consulta y para tu caso específico, acordáramos su uso siguiendo ciertas precauciones bajo supervisión):

  • Pacientes que se hayan sometido a una cirugía para cortar el nervio vago (vagotomía cervical).
  • Pacientes diagnosticados con bradicardia severa.
  • Pacientes con un dispositivo metálico o electrónico implantado permanentemente (que no se pueda retirar antes de usar el dispositivo de neuroestimulación) o joyería en proximidad cercana al trago del oído.
  • Pacientes con cualquier dispositivo implantado activo (incluyendo dispositivos electrónicos y/o médicos) como, por ejemplo: implante coclear, derivaciones cerebrales, estimuladores invasivos del nervio vago, marcapasos o dispositivos no activos pero potencialmente interactuando con el sistema nervioso (por ejemplo, implantes metálicos).
  • Pacientes con enfermedad coronaria severa conocida o infarto de miocardio reciente (dentro de los últimos 5 años).
  • Mujeres embarazadas.
  • Pacientes pediátricos.

Cómo empezar con la neuroestimulación vagal

Después de todo lo que has leído… ¿Crees que la neuroestimulación podría ayudarte a mejorar tu calidad de vida? Entonces, tienes que saber que pongo a tu disposición dos modalidades de terapia, para que puedas empezar a usarla de forma personalizada y con mi asesoramiento:

  • Sesiones presenciales en consulta (Valencia): se agenda una primera sesión de neuroestimulación haciendo clic aquí (50€ – 30 minutos) que, además, incluye una valoración previa del paciente con el fin de poder seguir su progresión (no confundir con la consulta médica inicial o de seguimiento). Posteriormente se dará acceso a adquirir un bono de 10 sesiones a precio más ventajoso (300€ con posibilidad de pago en 3 mensualidades sin intereses, vía Klarna), ya que la pauta inicial de tratamiento iniciará con sesiones diarias de lunes a viernes y, a posteriori, con 2 o 3 sesiones de refuerzo a la semana (puede variar o personalizarse según tolerancia y evolución sintomática del paciente).
  • Alquiler del dispositivo para uso domiciliario (envíos dentro de España): en este caso, deberás contactar conmigo para gestionar el contrato de alquiler y el primer pago mensual (120€) o trimestral (300€ con posibilidad de pago en 3 mensualidades sin intereses, vía Klarna) anticipado para así poder preparar el envío del dispositivo durante ese mismo mes. La pauta inicial, en este caso, también será de uso diario (aunque de lunes a domingo), con asesoramiento online para valorar la evolución del paciente (no confundir con la consulta médica inicial o de seguimiento).

Si sigues teniendo dudas, contáctame o deja un comentario más abajo. ¡Estaré encantado de responder! En caso de que vivas fuera de España, no te preocupes, también hay opciones para ti, tan solo debes escribirme para que pueda explicarte cómo proceder.

2 comentarios en “Neuroestimulación: ¿cómo puede ayudarme?”

  1. Tengo fibromialgia y fatiga crónica, me gustaría saber qué precio tiene este tratamiento por saber si sería accesible económicamente, gracias

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